30 enero 2015

La Mare Natura



Quant dolça somriu hui la matinada.
¡Quin sol tan amic,
quin aire tan pur!
Els arbres menegen fragant i serena,
la brisa que em besa
m'abrasa i m'acull.

Què grata ventura els cels difundixen...
La pena s'adorm...
Què rica hermosura
quant tendre es el mon.

Els pins que m'anxisen,
duent la remor,
de cants i de brises
de pardals i flors.

De sobte un pomell
de roses fermoses
perfumen el cel.
I dubten els ulls,
si ès fruit d'un ensomni,
o ès fruit d'un anhel.

Què dolça la vida que goje tan plena.
Recordant refugis de llocs més segurs,
El mon que em signaren
em manté serena,
somniant que unes ales
em duguen molt lluny.


María Ángels Morera Serrano

26 diciembre 2014

" Fiat Me"



Oh, Dios, que en tu grandeza has descendido
y a una niña-mujer has impregnado,
con tu inmenso poder la has preservado
y su virginidad has mantenido.

" Fiat me",y el cielo se enternece. 
"Secundum verbum tuum".El sí es sincero.
Y al misterio se abren los senderos,
y el Universo entero se estremece.

Dichosa tu María, que así plena
de un misterio de Amor no comprendido,
acatando obediente has admitido,
la voluntad de Dios, estando de Él llena.

No te importó la incomprensión. Querías
tan solo ser de tu Señor la esclava,
llevando un gran amor en la mirada
y el "sí" que diste a Dios, con alegría.


María Ángeles Morera Serrano

21 diciembre 2014

Tú No Te Has Ido...




No es que vengas, Señor, Tú no te has ido.
Permaneces en nuestros corazones
esperando paciente que te abramos
las puertas del olvido.

Estás en nuestras almas escondido,
dispuesto a dar tu amor, si lo anhelamos,
y solo cuando ves que nos amamos,
sabes bien que tu amor no se ha perdido.

Ignora el hombre, absorto en su ceguera,
que habitas en su alma enamorado,
que aunque no lo perciba le has amado
y no lo dejarás, aunque él quisiera.

La historia nos recuerda que has nacido,
y año tras año celebra tu venida,
sentimos que renuevas nuestras vidas,
¡pero nunca te has ido!


Navidad 2014


María Ángeles Morera Serrano

16 diciembre 2014

Navidad en un Soneto




Amo, Señor,el día en que desvelas
todo cuanto hay en ti de desvarío,
y tornas en calor, lo que era frío,
y creas el amor, que es lo que anhelas.

Naciendo tierno y débil, una puerta
encubierta en misterio nos has dado
y al hombre que la cruza, has revelado
que solo por amor, estará abierta.

Lo dijiste, Señor, y hay que creerte.
Con este lastre humano que arrastramos,
¡Que difícil, mi Dios, es merecerte!

Y al fiarnos de ti, nos encontramos,
que al ser como tu eres, el quererte
solo cierto será, si nos amamos.

                                                    Mª Ángeles Morera Serrano

26 noviembre 2014

Lo que Yo Siento




Antes que se cierre mi ciclo vital,
antes que la vida me ponga el final,
antes de que pueda decir, ¡nada fui!...
Quisiera dejar tras de mi un cantar,
quisiera una huella marcar al pasar,
quisiera a un amigo sentir junto a mi.

Que nunca me cubra con el manto helado
de aquel que no supo ni pudo lograr,
marcar un camino, un llanto secar,
sentir una vida caliente a su lado
y hacer una risa gozosa brotar.

Tan solo así adquiere sentido la vida,
solo así se sabe, que no está perdida
la aventura humana,
tiene fundamento,
lo demás no importa,
este es el fermento.
Siempre el amor vivo.
Siempre el amor dentro.


María Ángeles Morera Serrano

10 noviembre 2014

Forna: ."Dies Mei Transierunt Sicut Aquila Volans ad Escam"





Te vi surgir de entre la blanca cinta
de aquella carretera
y el ocre de tus casas, confundido,
mezclado con la tierra,
prestábale un encanto primitivo a tu agreste belleza.


El verde cinturón de tus montañas te ciñe, te rodea,
y en posesivo abrazo te defiende
de intromisiones que dañarte puedan
hurtándote el encanto primitivo de salvaje princesa.
¡En esas grandes urbes infestadas
quién pudiese pensar que aún existieras!


Alcé al cielo mis ojos deslumbrados
de su intenso turquesa,
y cegada de sol, por un instante,
pensé que era quimera,
más no era así: rayando en lo infinito,
allá donde se alcanzan las estrellas,
surcado por el vuelo de las aves,
con el gris de los siglos lamiéndole las breñas,
enhiesto entre las rocas que lo forman
está tu centinela.


Trenzaba celosías el juego de la luz entre las hojas
y el rojo sol hervía
quemando las espaldas sudorosas.
Dormíase la sombra perezosa bajo los naranjales,
el llanto de una fuente susurraba
y a miel sabía el aire.
Pregonaba, insistente, un abejorro
las delicias del néctar que libaba,
y herida de colores la retina,
paleta de Sorolla emborronada
inmersa en fuerte luz, solo podía
cerrar los ojos para abrir el alma.


Vagué sobre las piedras centenarias
de aquellas callejuelas,
y llena de ternura ante lo humilde de su ermita pequeña,
sentí mi fe más viva
y el aliento de Dios mucho más cerca.


Sobre un reloj de sol, en una esquina
de aquella descarnada plazoleta
gastada por la lepra de los años,
rezaba esta leyenda:


"Como el águila que vuela a por su presa,
mi vida pasó rauda".

Y pensé en el mortal que en otros tiempos
tan bellos pensamientos albergara,
y me sentí sedienta de silencios,
de paz, de soledad jamás lograda.


Guardose el monte al sol en un ocaso
de grises y de perlas,
y, segado ya el día, ante su luz postrera,
formular deseé este pensamiento:
"Que nadie te descubra en esa soledad de anacoreta.
Que no te contamines de progreso,
que pura permanezcas.
Que no llegue a saberse que aún existes...
y que alguna vez más gozarte pueda".


                                                          María Ángeles Morera Serrano

07 noviembre 2014

Toda una vida creer en tí


Creer, creer en ti toda una vida,
diciendo en cada instante que te quiero,
que nunca ha de apagarse este deseo
de hacer tu voluntad, que ha de ser mía.

Mía, porque es mi empeño y mi esperanza,
estar fundida en ti como la brisa.
Eres tu para mi esa sonrisa
que al alma da la fuerza y la bonanza.

Toda una vida en busca de tu aliento,
de ese sentir que colme esta ceguera,
que impulse al caminar en la certera
seguridad, que te hallaré en el tiempo.

                                                    María Ángeles Morera Serrano