17 febrero 2015

A la Virgen de los Desamparados




Madre de la piedad!¡Madre del hombre!
Lago de amor que las penas remansa.
¡Quién, por ti, no pidiese mil silencios
para ofrecerte entera toda su alma!
Eres la calma que el refugio ofrece
al fragor de esta vida que no para.
Y en ti encuentran, los hijos que te buscan,
su sosiego, su paz y su bonanza.
De los desamparados la elegida
Madre del pueblo que te reza y canta.
Ruega por ellos que tu gracia imploran,
estrella sin rival de la mañana.
Vuelve a sus penas tus amantes ojos
en este valle de perennes lágrimas,
y devuelve la vida que sonríe,
y llena el corazón de confianza.


María Ángeles Morera Serrano

16 febrero 2015

Somos Preciosos para Dios





He leído y oído sobre lo que Abraham significa para las tres religiones monoteístas. No se puede asegurar con precisión si Abraham ha existido o es una idea para confirmar la fidelidad a Dios, la entrega incondicional al Todopoderoso, a la Divinidad a Dios. Los judíos, los musulmanes y los cristianos, creen y aceptan a Abraham como el padre de la fe. En él está representado todo lo que el hombre es para Dios y Dios para el hombre.

Una total conexión. Es el símbolo de una perfecta donación de sí mismo, representada en la culminación de la entrega a Dios de su único hijo Isaac. "Tienes que matar a tu hijo" "Tienes que matar a tu yo."

Sería oportuno desear crecer y ser adultos en la fe. No queramos tenerlo todo masticado y triturado sin que hagamos el menor esfuerzo en descubrir lo que Dios, por medio de su Espíritu, escribe en nuestras vidas. Confiemos en que el Espíritu Santo es actual, y que habla en nuestro tiempo, para los hombres y mujeres de hoy.


Hay que traducir y adaptar a nuestro siglo el lenguaje escrito para otras mentalidades y costumbres en las Escrituras, para entenderlas. No nos aferremos a ideas preconcebidas, seamos libres, como el Espíritu de Dios es libre.

María Ángeles Morera Serrano

30 enero 2015

Un Día Corriente y Moliente





Amanece, despierto ¡qué alegría!
Vivo, respiro aún, pasó la noche.
He tenido de sueños un derroche...
Comienza el día ya ¡algarabía!

Me levanto del lecho diligente.
Preparo el desayuno, ya es la hora
de despertar a la pequeña gente.

Soñolienta al principio, bulliciosa
cuando en la cara el agua los refresca.
¡Va en aumento el bullicio! ¡Viene la gresca!
(Estoy poniéndome ya muy nerviosa)

Tras todos los arreglos convenientes

partimos al colegio sin espera.
A solo dos minutos de la entrada
la larga fila, está ya preparada...
(llegamos siempre con la lengua fuera).

Luego el regreso, ya más sosegada,
me permite una charla, brevemente
con otras "aves raras" de mi especie,
(que por temor al tráfico existente
aún acompañan a su prole amada).

Al llegar a mi hogar, el laboreo
con su prosaica y gris monotonía,
(hay que ser en la casa como Marta
para luego seguir siendo María).

A esa incolora imagen del trabajo,
describirla renuncio.
Solo diré que hay que hacerla a destajo
si pretendo que esté a las doce en punto.

Abandono un momento la tarea,
pues me siento cansada.
Miro el reloj: ¡si son ya menos cinco!,
¡si no he tenido tiempo de hacer nada!

Corro veloz a arreglarme un instante,
he de compaginar con maestría
la laboriosidad más importante
con el tener también coquetería.

Apresurarme es cosa que me inquieta,
pues no podré evitar mi triste sino,
(siempre corriendo: con una pierna rota,
llegaré cualquier día a mi destino).

Recojo a mi retoño más pequeño,
que impaciente está ya de mi tardanza.
Se está muy bien al sol, invita al sueño
¡quién pudiera gozar de cierta holganza!

Tal cosa no he de hacer, aunque apetezca
recrearse un ratito.
Pues el trabajo es cosa que ennoblece,
pero además despierta el apetito.

Y esa necesidad del ser humano 
obliga sin tardanza ni apatía.
Volver a casa y, con sabia mano,
preparar el llantar de cada día.

Comienzan nuevamente las carreras
de la segunda etapa.
¡Será muy deportivo este meneo
pero al final del día es una lata!

De nuevo en casa estoy, mas ya no siento
si son míos los pies o del vecino.
A la cocina voy, a ver si intento
y logro preparar algo con tino.

No es cocinar problema que me inquiete
pues no he de preparar ningún banquete,
pero el tiempo es tan justo y tan escaso
que las cosas no son nada factibles
y temiéndome estoy algún fracaso...
(Si en mi ayuda no viene Santa Rita, 
que es abogada de los imposibles).

Manos a la obra pues, a mi quehacer...
Como una exhalación voy actuando,
y sin dejar de hacer estoy pensando
en la emancipación de la mujer.

¡ A la mesa, que ya está preparada!
Manos lavadas, sin pérdida de tiempo.
¡No arrastres esa silla! ¡Deja ese cuento!
(En esta hora aciaga,
el papel que me asigno es de sargento).

Domínome los ánimos un tanto.
Cuento hasta cien, resulta un buen sistema.
Recapacito y pienso ya con pena, 
que me excité en exceso, que es más santo
el estar mas ecuánime y serena.
Pongo mi empeño, estaré más calmada
(es un propósito que no me dura nada).

Lo que tardé en hacer mi buena hora,
en un decir, ¡Jesús! se ha consumado,
y por tercera vez ha comenzado
el maratón, ya soy locomotora.

Todos servidos ya: Dios sea loado.
Mis nervios agradecen un respiro.
¡Mas de pronto me doy perfecta cuenta
de que yo no he comido...!

La tarde va cayendo lentamente,
ya ha terminado el día.
Me cuesta describir cómo mi espíritu
se ensancha de alegría.

Mis hijos ya reposan en su lecho
soñando no sé bien con qué aventura,
mirando sus caritas con ternura
pienso que cuanto hice está bien hecho.

Y con una mirada enamorada,
henchida de emoción,
viendo su cabecita en la almohada
musito una oración dulce y pausada:
Señor, haz que mañana la jornada,
sea al igual que hoy.


María Ángeles Morera Serrano 

La Mare Natura



Quant dolça somriu hui la matinada.
¡Quin sol tan amic,
quin aire tan pur!
Els arbres menegen fragant i serena,
la brisa que em besa
m'abrasa i m'acull.

Què grata ventura els cels difundixen...
La pena s'adorm...
Què rica hermosura
quant tendre es el mon.

Els pins que m'anxisen,
duent la remor,
de cants i de brises
de pardals i flors.

De sobte un pomell
de roses fermoses
perfumen el cel.
I dubten els ulls,
si ès fruit d'un ensomni,
o ès fruit d'un anhel.

Què dolça la vida que goje tan plena.
Recordant refugis de llocs més segurs,
El mon que em signaren
em manté serena,
somniant que unes ales
em duguen molt lluny.


María Ángels Morera Serrano

26 diciembre 2014

" Fiat Me"



Oh, Dios, que en tu grandeza has descendido
y a una niña-mujer has impregnado,
con tu inmenso poder la has preservado
y su virginidad has mantenido.

" Fiat me",y el cielo se enternece. 
"Secundum verbum tuum".El sí es sincero.
Y al misterio se abren los senderos,
y el Universo entero se estremece.

Dichosa tu María, que así plena
de un misterio de Amor no comprendido,
acatando obediente has admitido,
la voluntad de Dios, estando de Él llena.

No te importó la incomprensión. Querías
tan solo ser de tu Señor la esclava,
llevando un gran amor en la mirada
y el "sí" que diste a Dios, con alegría.


María Ángeles Morera Serrano

21 diciembre 2014

Tú No Te Has Ido...




No es que vengas, Señor, Tú no te has ido.
Permaneces en nuestros corazones
esperando paciente que te abramos
las puertas del olvido.

Estás en nuestras almas escondido,
dispuesto a dar tu amor, si lo anhelamos,
y solo cuando ves que nos amamos,
sabes bien que tu amor no se ha perdido.

Ignora el hombre, absorto en su ceguera,
que habitas en su alma enamorado,
que aunque no lo perciba le has amado
y no lo dejarás, aunque él quisiera.

La historia nos recuerda que has nacido,
y año tras año celebra tu venida,
sentimos que renuevas nuestras vidas,
¡pero nunca te has ido!


Navidad 2014


María Ángeles Morera Serrano

16 diciembre 2014

Navidad en un Soneto




Amo, Señor,el día en que desvelas
todo cuanto hay en ti de desvarío,
y tornas en calor, lo que era frío,
y creas el amor, que es lo que anhelas.

Naciendo tierno y débil, una puerta
encubierta en misterio nos has dado
y al hombre que la cruza, has revelado
que solo por amor, estará abierta.

Lo dijiste, Señor, y hay que creerte.
Con este lastre humano que arrastramos,
¡Que difícil, mi Dios, es merecerte!

Y al fiarnos de ti, nos encontramos,
que al ser como tu eres, el quererte
solo cierto será, si nos amamos.

                                                    Mª Ángeles Morera Serrano